BUENOS AIRES - Dos hombres que ingresaron encapuchados y armados a una casa de una familia boliviana en Florencio Varela, murieron tras recibir golpes múltiples por parte de quinteros de la zona, quienes se resistieron al robo y más tarde, declararon que actuaron en defensa propia.

Los incidentes ocurrieron en la madrugada de ayer en el barrio La Capilla, localidad bonaerense de Florencio Varela, donde se concentran varias quintas de frutas, flores y verduras. Los propietarios afirmaron que están hartos de los continuos robos en sus viviendas.

Los dos hombres fueron hallados muertos, con golpes múltiples en sus cuerpo. El fiscal Darío Provisionato, consideró que los quinteros actuaron en legítima defensa y confirmó que se dispuso una consigna policial en el domicilio de los damnificados del robo. Además, explicó que fueron cuatro los asaltantes que ingresaron en la finca: dos de ellos murieron, mientras que los otros dos permanecen prófugos.

Los agricultores golpearon en la cabeza con un zapín a uno de los ladrones, quien cayó muerto tras recorrer 80 metros desde la casa. Mientras tanto, el otro ladrón presentaba, aparentemente, un impacto de arma de fuego.

Carlos Vella, propietario de la casa que fue asaltada, afirmó que su familia detectó que un grupo de personas había ingresado al galpón. Además, reveló que hace una semana le habían robado la batería de la camioneta. Según Vella, los ladrones ingresaron ala vivienda y lo encañonaron. "Era mi vida o la de él", dijo. (DyN)

Los incidentes ocurrieron en la madrugada de ayer en el barrio La Capilla, localidad bonaerense de Florencio Varela, donde se concentran varias quintas de frutas, flores y verduras. Los propietarios afirmaron que están hartos de los continuos robos en sus viviendas.

Los dos hombres fueron hallados muertos, con golpes múltiples en sus cuerpo. El fiscal Darío Provisionato, consideró que los quinteros actuaron en legítima defensa y confirmó que se dispuso una consigna policial en el domicilio de los damnificados del robo. Además, explicó que fueron cuatro los asaltantes que ingresaron en la finca: dos de ellos murieron, mientras que los otros dos permanecen prófugos.

Los agricultores golpearon en la cabeza con un zapín a uno de los ladrones, quien cayó muerto tras recorrer 80 metros desde la casa. Mientras tanto, el otro ladrón presentaba, aparentemente, un impacto de arma de fuego.

Carlos Vella, propietario de la casa que fue asaltada, afirmó que su familia detectó que un grupo de personas había ingresado al galpón. Además, reveló que hace una semana le habían robado la batería de la camioneta. Según Vella, los ladrones ingresaron ala vivienda y lo encañonaron. "Era mi vida o la de él", dijo. (DyN)